Trump’s New War for Regime Change – Hands Off Venezuela!

International Latin America United States

For mass struggle against imperialist plunder, bullying and war

Read in Spanish below

Trump has begun a new US imperialist war for regime change in Latin America. After months of bullying, threats and indiscriminate murderous attacks in the Caribbean, US warplanes descended on Venezuela last night, bombing multiple locations and capturing Nicolás Maduro.

This brutal aggression must be urgently resisted by the international working-class movement, in Latin America and beyond, including in the US. We must take to the streets to say: Hands off Venezuela!

Trump’s ruthless regime’s intentions are clear: to install a puppet government in Caracas which returns the world’s greatest known oil reserves and other natural resources to the unfettered control of US billionaires. 

Just like in the Middle East, Ukraine, Africa and the Pacific, Trump is acting undeterred by “international laws and norms” to grab resources and combat the influence of rival imperialist powers especially China. His regime seeks to reassert itself in the Western Hemisphere. Chinese capitalism is the main target of this aggressive US strategy: Venezuela under Maduro is China’s “crown jewel,” biggest debtor after Russia and key oil supplier.

But Latin America is no one’s “back yard.” Its people have a right to control their own destinies. The banner of resistance to imperialism has moved millions throughout the continent’s revolutionary history and must do so again today.

In 2002, the Venezuelan working class and oppressed people defeated a US-backed coup to remove Hugo Chávez from power. Today, imperialism can again be defeated if working people organize their power. Democratic committees of action should be formed in communities across the country to resist further attacks and any attempt to impose a new far-right regime.

While Washington’s rivals on the global stage will issue words of condemnation at Trump’s attack, no trust can be placed in any imperialist power to defend the Venezuelan people. Opposition to US-imposed regime change to place the far right in power must also not mean political support for the Maduro government, which does not represent the continuity of the Bolivarian revolution, but instead has deeply undermined its conquests.

To defeat imperialism and win real control over Venezuela’s future, an independent movement of the workers and poor must fight for the public, democratic ownership and control of the country’s natural resources and key industries. 

International Socialist Alternative stands in solidarity with the Venezuelan people and in favour of a socialist Venezuela, as part of a free and voluntary socialist federation of Latin America.


Una nueva guerra de Trump por el cambio de régimen: ¡Saquen sus manos de Venezuela!

A organizar la lucha de masas contra el saqueo, la agresión y la guerra imperialista!

Trump ha iniciado una nueva guerra imperialista de Estados Unidos por el cambio de régimen en América Latina. Tras meses de intimidación, amenazas y ataques mortales indiscriminados en el Caribe, aviones de combate estadounidenses sobrevolaron Venezuela anoche, bombardeando varios lugares y capturando a Nicolás Maduro.

Esta brutal agresión debe ser combatida urgentemente por el movimiento internacional de trabajadores en América Latina y más allá, incluso en Estados Unidos. Debemos salir a las calles para decir: ¡manos fuera de Venezuela!

Las intenciones del cruel régimen de Trump son claras: instalar un gobierno títere en Caracas que devuelva las mayores reservas de petróleo conocidas del mundo y otros recursos naturales al control sin restricciones de los multimillonarios estadounidenses.

Al igual que en Oriente Medio, Ucrania, África y el Pacífico, Trump está actuando sin dejarse intimidar por las “leyes y normas internacionales” para apoderarse de los recursos y combatir la influencia de potencias imperialistas rivales, especialmente China. Su régimen busca reafirmarse en el hemisferio occidental. El capitalismo chino es el principal objetivo de esta agresiva estrategia estadounidense, ya que Venezuela bajo Maduro es su “joya de la corona,” su mayor deudor y principal proveedor de petróleo.

Pero América Latina no es el “patio trasero” de nadie. Su pueblo tiene derecho a controlar su propio destino. La bandera de la resistencia al imperialismo ha movilizado a millones a lo largo de la historia revolucionaria del continente y debe hacerlo de nuevo hoy.

En 2002, la clase trabajadora y el pueblo oprimido de Venezuela derrotaron un golpe apoyado por Estados Unidos para destituir a Hugo Chávez del poder. Hoy, el imperialismo puede ser derrotado de nuevo si los trabajadores organizan su fuerza. Deben formarse comités de acción organizados democráticamente en las comunidades de todo el país para resistir nuevos ataques y cualquier intento de imponer un nuevo régimen de extrema derecha.

Aunque los rivales de Washington en la escena mundial condenan el ataque de Trump, no se puede confiar en ninguna potencia imperialista para defender al pueblo venezolano. La oposición al cambio de régimen impuesto por Estados Unidos para poner a la extrema derecha en el poder tampoco debe significar apoyo político al gobierno de Maduro, que no representa la continuidad de la revolución bolivariana, sino que, por el contrario, ha socavado profundamente sus logros.

Para derrotar al imperialismo y conquistar el control real sobre el futuro de Venezuela, un movimiento independiente de los trabajadores y los pobres debe luchar por la propiedad y el control públicos y democráticos de los recursos naturales y las industrias clave del país.

Alternativa Socialista Internacional se solidariza con el pueblo venezolano y defiende una Venezuela socialista, como parte de una federación socialista libre y voluntaria de América Latina.